RECOLECTANDO

viernes, 26 de agosto de 2016


En el Norte nunca puedes dar por sentado los planes que hagas para pasar el día. Un día planificado para la playa, puede verse truncado de la manera más brusca por culpa de las condiciones meteorológicas. Y precisamente eso fue lo que nos paso hace apenas unos días. Con todo el chiringuito preparado para pasar la tarde en la playa, unos feos nubarrones amenazaron nuestra salida y hubo que improvisar rápidamente.

Así que de la playa, pasamos al campo. A escasa media hora de casa en coche, tenemos la suerte de contar con la Finca El Malain, plantación dedicada a los frutos rojos, donde se permiten las visitas y convertirte en recolector por un día.





No hay precio de entrada, ni pago por la visita. Simplemente a tu llegada, te dan un cesto con varias cajas que puedes ir rellenando con tus frutos favoritos, y al marchar pasarás por caja, por dos módicos euros, te llevaras cada una de ellas.

Su  huerto esta lleno de moras, frambuesas, arándanos y grosellas. En nuestro caso, coincidimos en la época de maduración de los arándanos y fue a lo que nos dedicamos. A recorrer los largos pasillos verdes, salpicados por sus frutos maduros, probar la fruta e ir recolectándola.





Fue una tarde muy agradable, llena de risas, donde los más pequeños aprendieron a saber cuando había que coger un fruto, a escoger los más maduros, a respetar los verdes (o al menos lo intentaban) y sobre todo, pasaron una tarde al aire libre, rodeados de naturaleza. Todo esto unido a que ese día, creo que saque todos los sombreros de casa para poner un poco de atrezzo a las fotos, y se lo pasaron pipa, pongo sombrero, quito sombrero. Sí, a veces, lo más sencillo funciona. Ellos disfrutaron y nosotras, mi amiga Noelia y yo, cámara en mano pudimos captar algún momento divertido.






Pero la experiencia no acaba aquí, cuando ya has acabado la visita, y pagado tu recolección, llega la hora de comprarte un helado casero, elaborado por ellos mismos, sentarte en su encantador jardín y disfrutar. Los niños disponen de columpio, liana al estilo Tarzán e incluso una casita de árbol. Fue una tarde muy agradable, perfecta para esas tardes de otoño que no sabes que hacer. Yo estoy deseando repetir, las zarzas llenas de moras me están llamando.

Os dejo con una selección de fotos de mi amiga Noelia (@noevileito1 en instagram), no dejéis de visitar su galería.







Gracias por acompañarme en el paseo de hoy, os deseo un buen fin de semana, nos leemos el próximo viernes.


2 comentarios

  1. Precioso post, que lugar tan increíble y los niños están de anuncio, me ha encantado!! Soy Sol, es que no sé si sale foto o no sale nada, estamos estrenando tablet y ando perdida, besos ;)

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    1. Buenos días Sol!!
      Si que sale, tranquila. Gracias por tus palabras y por pasarte por el blog. Los niños lo pasaron estupendamente, fue un plan improvisado pero que funcionó de mil maravillas.
      Un abrazo!!

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