Quién soy...

viernes, 23 de diciembre de 2016


Hace tiempo quería escribir sobre este tema porque lleva meses rondándome por la cabeza. Como madre de corazón, sé que llegará el momento en el que  mi hijo se cuestione su identidad, su filiación a nuestra familia y su papel como hijo dentro de la misma. Sí, es cierto que aun es pequeño, pero el terreno hay que ir preparándolo desde el principio.


Buscando información por internet sobre este asunto apareció un artículo interesantisimo, del cual os dejaba un pequeño extracto en mi perfil de instagram. Su autora, Marta San Martino Pomes, que no solo se limita a ilustrarnos sobre los mayores reveses que podamos encontrarnos, sino que además nos da las pautas para afrontarlos, distribuidos y adecuados a las distintas etapas de edad de nuestros hijos.

De entre sus párrafos hay varios que me gustaría destacar especialmente, y que a continuación os detallo:

 “¿qué trabajo mental debe realizar el niño adoptado para poder continuar sintiéndose sí mismo cuando pierde de un momento a otro todos sus puntos de referencia ambientales, tanto de objetos como de relaciones  interpersonales, de idioma, de sabores, de cambio de nombre, etc.?" - Me recordó tanto a mi primera entrada en el blog (disponible aquí)



"La herida del menor adoptado no es la adopción, es el abandono. El sentimiento de abandono genera un gran sentimiento de soledad, rabia e incomprensión. No se puede separar abandono y adopción. El sentimiento de abandono afecta directamente al vínculo y a la autoestima. Cuando una persona crece pensando que quien le dio la vida lo abandonó, piensa que es alguien “abandonable”. Ello le lleva a tener una mayor desconfianza en los vínculos y a pensar que todo vínculo que establezca puede romperse."


"Conviene pensar en profundidad en ¿qué significa ser padre?: ¿dar la vida, o criar y sentar las bases para el desarrollo del hijo? Padre es quien cuida (con todo su significado), quien ama, quien cría, quien convive con el hijo. Engendrar no nos constituye como padres si no hay una continuidad."



"Los padres adoptivos deben asumir que están haciendo un relevo: “otros” le han dado la vida y “ellos” le dan el resto. Desde el momento de la adopción todo el pasado biológico del hijo pasa a formar parte de la familia adoptiva. Debe ser una historia compartida por todos para que el hijo no se sienta solo con sus orígenes: como son suyos también son de los padres. El hijo no busca unos padres cuando piensa en su pasado biológico sino que busca completarse, llenar un vacío."


Esto solo es una muestra de lo esclarecedor y útil que a mi, personalmente, me ha parecido este artículo, si sentís más curiosidad podéis leer el articulo en su totalidad aquí 


Los padres adoptivos tenemos la responsabilidad de poner todo nuestro empeño en que construyan su identidad de la mejor manera, sabiendo que será la clave de su futura felicidad. Al igual que cualquier otro padre que ama, sufre, lucha y educa. A veces con las mismas preocupaciones, en otras ocasiones, diferentes, pero preocupaciones al fin y al cabo. Simplemente somos padres, sin adjetivos. 

Gracias por acompañarme en mi paseo de hoy. Aprovecho para desearos unas Felices Fiestas. Nos leemos.






4 comentarios

  1. Me han encantado los párrafos que has seleccionado. No conozco a la autora que citas pero me han entrado ganas de saber más de ella.
    Yo no he adoptado pero soy adoptada y me encuentro reflejada en muchas de las palabras y situaciones que revela esta autora.
    No te preocupes. Tu hijo si nunca le escondes de donde viene lo asimilará. Habrá momentos de rabia, de incomprensión, o quizás tenga una personalidad que no quiera preguntar nunca nada sobre sus orígenes. mi hermano y yo hemos reaccionado siempre de muy diferente manera al respecto.
    Creo que lo más importante es nunca esconderlo. Porque crecen sabiendo, si no entendiendo, su situación y así el choque no viene un día en que se les dice. Ellos lo saben siempre aunque haya un día en que quieran hablar de ello, ya siendo conscientes de su situación.
    En mi caso ese día se ha repetido muchísimas veces y en el caso de mi hermano nunca se dió porque nunca ha tenido preguntas.
    En definitiva, que me lío y no sé qué es lo que quería decir al empezar a escribir, que yo creo que lo más importante es que crezca sabiendo la verdad y sabiendo cuánto le quieres. Lo demás, cada uno es un mundo.

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    1. Hola Aroa, lo primero de todo darte las gracias por leerme y por decidir hacerme participe de un trocito de tu historia. La opinión, vivivencias y experiencias de los hijos del corazón es muy valiosa para nosotros, como padres. Efectivamente en casa no escondemos la situación, y la palabra adopción es habitual en nuestro hogar. Ahora A aún es pequeño, pero su historia hemos empezado a construirla desde el primer momento, y con la naturalidad que les es inherente a los niños, él la asume sin cuestionarse nada, aunque soy consciente de que llegará el día en que lo hará, y también que tendré que darle su espacio y tiempo para que me lo cuente cuando él se sienta preparado. Gracias de nuevo por tu testimonio. Es un honor teneros por aqui.

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  2. Mi hermano y yo también somos adoptados y lo hemos sabido desde bien pequeños.para nosotros la verdad es que es un tema tabú en casa porque mi madre-que solo es la que me ha criado y querido y cuidado y lo sigue haciendo- siempre llora cuando sale este tema.quizas cuando ellos no estén trate de averiguar algo de mis orígenes, pero de momento sin demasiado interés.

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    1. Hola, lo primero gracias por tu testimonio, para mi es muy importante y me parece muy enriquecedor como madre, saber la otra versión, la de los hijos.
      Cada persona somos distintos y afrontamos las situaciones de formas diferentes y no somos quienes para cuestionarnos unos a otros, solo ella sabrá las razones por las que le duele hablar del tema. No sé que edad tienes, pero es probable que a tu madre le haya tocado vivir en una época en la que la adopción no tenía la visibilidad que tiene ahora, y era efectivamente, un tabú.
      Yo solo puedo hablarte desde mi experiencia personal, y puedo decir que en nuestro hogar la adopción no es un tema prohibido, es parte fundamental de la historia de nuestra familia, su base. Sin ella no seríamos la familia que somos y lo más importante, cómo somos. Porque este proceso nos hizo crecer como personas, y yo sé que no sería la madre que soy, si no hubiese pasado antes por todo ello. Te mando un abrazo. Gracias por estar aquí.

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