viernes, 27 de enero de 2017

Carta al Universo

viernes, 27 de enero de 2017



Querido Universo,

El próximo lunes, día 30 de enero, aquí en el planeta Tierra, celebraremos el Día de La Paz. Ya sabes lo que nos gusta a los humanos marcar días en el calendario que nos recuerden lo buenos que debemos ser y lo bien que debemos portarnos. Somos así, es inherente a nuestra especie. El resto de los 364 días podemos estar tirándonos los trastos a la cabeza, pero el 30 de enero llenaremos nuestras redes sociales hablando de la paz, nuestros hijos realizarán actividades en el cole que fomenten ese propósito, y los políticos alrededor del mundo tendrán preparado algún bonito discurso que no dejaran de exponer en el evento conmemorativo pertinente.

Pero mientras todo eso tiene lugar, ¿qué estará pasando para otra parte de nuestro planeta? Centenares de familias se verán obligadas a abandonar sus hogares, acosadas por una guerra sin fin. Algunas conseguirán sobrevivir, y malvivirán en campamentos. Otras ni siquiera eso, el mar tragará sus cuerpos. En otra parte, se estará construyendo un muro que aísle, precisamente, al país que se auto erige como defensor de la libertad y de la paz mundial. 

Aunque tampoco hace falta irnos tan lejos, seguro que en nuestro país, alguna familia tendrá que hacer milagros para poder abonar la factura de la luz, cuantos apagarán la calefacción para poder ahorrar unos euros y cuadrar así, las cuentas a fin de mes. Puede que algún niño o adolescente esté sufriendo acoso escolar, o alguna persona sea víctima de violencia de género. Mientras, otros estarán empantallados delante del televisor observando quien será el expulsado en el reality de turno, o debatiendo qué princesa, reina o primera dama es más elegante.

Así son las incongruencias de nuestra especie, esa que habita el planeta Tierra, y que de paso, todo sea dicho, nos estamos cargando. Lo sé, no somos muy inteligentes. De ahí que te escriba, necesitamos tu ayuda. Perdona mi atrevimiento, pero me preguntaba si podrías alinear tus astros y mandarnos un poco de sensatez. Gracias.

Fdo.: Una humana


"Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor."
Antoine de Saint-Exupéry




martes, 24 de enero de 2017

Nacido del Corazón - Entrevista a Berta Serrano

martes, 24 de enero de 2017


En primer lugar, bienvenida Berta, desde @desenredandoelhilo queremos agradecerte el entusiasmo con el que nos has acogido, y que te hayas prestado a concedernos un poco de tu tiempo para acompañarnos en esta entrevista. Es un honor contar contigo. -Aunque gracias a la nota final del libro, muchas de nosotras ya lo sabemos, es inevitable preguntarte ¿cómo surge Nacido del Corazón?

B.S.: Nacido del Corazón surge de la necesidad de proteger a mi hijo cuando vi su reacción de dolor al darse cuenta de que yo no era su madre biológica. Sentí la urgencia de explicarle que nuestro vínculo es poderoso y mágico a la vez, y que nuestra relación está cimentada en un amor profundo. Con este cuento quería reenfocar su historia de adopción. Dejar descansar aunque sea por un momento las perdidas y todo lo que pudo haber sido y no fue. Quería centrarme en celebrar la historia de como se creó nuestra familia. Hablar del deseo, de la anticipación, de la espera, de los sueños, del amor y de todo lo que los padres sienten antes de encontrarse con sus hijos por primera vez.

-Tus lectoras nos vemos irremediablemente reflejadas en Rosa, esa lucecita que se enciende dentro del corazón y que día tras día va creciendo. Sin embargo, los embarazos del corazón son a menudo invisibles para los que nos rodean. ¿Llegaste a tener esa sensación durante tu espera?

B.S.: Me imagino que para muchas madres adoptivas esa pueda ser una realidad dolorosa. Yo tuve la suerte de sentirme visible ya que mis personas queridas conocían mi situación y me acompañaron durante el proceso. Los trámites para la adopción son densos y pesados, pero por lo menos uno sabe que esos trámites finalizan con diligencia. La parte mas difícil de sobrellevar es la incertidumbre y la espera que se hace interminable. Durante ese tiempo lo que más me ayudo fue compartir mis preocupaciones con las personas que quiero y en quienes confío plenamente. También creo que me ayudó mucho contactar con gente ajena que estaba pasando o habían pasado por el mismo proceso.

 -La historia de Rosa y Carlos está llena de paralelismos y símbolos, y uno que nos gusta especialmente es el pasaje de la casita, su puerta abierta. Quizás símbolo de que nuestro hijo también nos espera, pero ¿puede ser también representación de la valentía y entereza con la que asumen su nueva vida, abriéndonos su corazón de par en par?

B.S.: Prefiero dejar que los lectores del libro hagan su interpretación de esa puerta abierta. Definitivamente abrir el corazón de par en par es el mejor consejo para alguien que este viviendo este proceso. Creo que desde ese estado de ánimo uno puede ser consciente, valiente y generoso para poder entregarse de pleno a una aventura que nos durara toda la vida.

-Uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos los padres adoptivos es el de ayudar a nuestros hijos a construir su historia, sabiendo que tendremos que hacerlo desde episodios vacíos, y que no siempre tendremos las respuestas. A parte de la herramienta más eficaz, el amor, ¿en qué otras herramientas, libros, etc... te apoyas para afrontarlo?

B.S.: Un álbum de fotos que hicimos durante la adopción y su caja de recuerdos nos ha servido muchas veces como punto de partida para el dialogo. Nuestra principal herramienta sigue siendo la sinceridad sin miedo. Siempre teniendo en consideración la edad emocional del niño. No es lo mismo una pregunta a los 4 años que a los 15, por esa razón también mis respuestas son mucho mas elaboradas ahora que hace cinco años. Alguna vez en casa, no hemos tumbado juntos a imaginar distintas razones de ¨por qué ¨ o ¨cómo pasaron ciertas cosas. Y me gusta dejar que sea mi hijo quién dirija el proceso de las deducciones.
De verdad no creo que importe tener siempre todas las respuestas. Creo que es mucho más importante nuestra disposición a hablar del tema y nuestra empatía. Hay veces que duele, por eso se necesitan muchos besos, abrazos y paciencia para todos. Otro tema que interesa mucho en nuestra casa y del que hablamos  a menudo son los rasgos físicos y nuestras diferencias y similitudes que existen entre nosotros. Hay un libro que me encanta leer con mi hijo, se titula ¨Choco encuentra una mamá escrito por Keiko Kasza.

-Por último, en el libro un sabio doctor nos adelanta la receta para la espera: amor, entusiasmo y paciencia. Ahora, en nuestro papel como madres, has definido muy bien nuestra mayor labor: que nuestros hijos se sientan queridos y sepan afrontar la vida sin miedos. Ese sabio doctor, ¿tendrá alguna fórmula mágica para ello?


B.S.: Jajaja! Como me gustaría poder llamarle a ese doctor. Intuyo que el doctor nos contestaría que siguiéramos con mucho de la misma formula: amor, entusiasmo y paciencia.

Una vez más, mil gracias Berta por acompañarnos estos días, ha sido muy enriquicedor. Un abrazo de todo el equipo que formamos @desenredandoelhilo

Si estáis interesad@s en comprar el libro, podéis adquirirlo aqui
viernes, 20 de enero de 2017

La Herida Primaria

viernes, 20 de enero de 2017


"Para la madre adoptiva de un bebé recién nacido es muy difícil asimilar el concepto de la herida primaria. Es horroroso, es desgarrador, algo en que ella no prefiere pensar. Y muchas madres adoptivas no piensan en ello. La madre tiene delante de ella lo que le parece un bebé normal y, más adelante, ve como se ríe y como gatea, no pudiendo creer que aquella criatura pueda estar tan dolorida en su interior. Pero si está realmente alerta y sintoniza con su hijo, se dará cuenta de su tristeza, sufrimiento y miedo. Y, al advertirlo, estará mejor preparada para ayudarle a que le permita amarle y que, en correspondencia, él pueda también amarla."
El niño adoptado: comprender la herida primaria
de Nancy Newton Verrier

Al comienzo de nuestra espera, justo después de haber obtenido la idoneidad, haber aportado la documentación a la ECAI y poner el proceso en marcha en el país de origen de nuestro hijo, se instaló en mi la inquietud por leer, por aprovechar ese tiempo de espera en prepararme para mi maternidad. Precisamente uno de los libros que me recomendaron fue El Niño Adpotado: Comprender La Herida Primaria de Nancy  Newton Verrier.

Este libro es el fruto de un intenso estudio que la propia autora realizó no solo como tesis doctoral para su carrera de psicología, sino también como inquietud personal para comprender mejor la historia de su hija, adoptada a los pocos días de nacer.

Decir que es un libro duro, es quedarme muy corta. Recuerdo la sensación de desolación que me embargaba cada noche antes de apagar la luz de la mesilla, me ayudó muchísimo a entender los sentimientos y las situaciones por las que tendría que pasar mi hijo. Fue especialmente revelador.

Su desarrollo se encuentra esquematizado en cuatro partes:

  • La herida
  • Las Manifestaciones 
  • La Curación
  • Conclusiones finales
En las dos primeras partes del libro, la autora nos hace referencia a entrevistas que ha tenido con adultos adoptados y cuáles han sido sus experiencias. Cabe destacar que la mayoría de los entrevistados fueron adoptados a través de adopción nacional en USA, hace varias décadas y en la mayor parte de los casos se enteraron de sus orígenes en la adolescencia o incluso en la edad adulta. Aquí es donde el libro se desfasa un poco a nuestra época actual, donde, afortunadamente la adopción ya no es un hecho que se oculte, ni es ningún secreto familiar, o al menos, debería no serlo. Por ello, mucho de los traumas y problemáticas allí narradas creo que no habrían sucedido, o quizás en menor intensidad, si esa falta de información no hubiese existido.

Durante las últimas dos partes, el panorama cambia un poco y ya no es tan desolador, sino que se centra en dar solución a los conflictos que puedan surgir, es, sin duda, la parte más amena del libro.
Recientemente he vuelto a leerlo, y la sensación ha sido la misma, para las madres de corazón leer este estudio es duro, descorazonador y desolador, pero muy necesario. Para entender a nuestros hijos, primero tenemos que asumir y reconocer que en su mochila hay un hecho que les ha marcado: el abandono, la separación de su madre biológica y como esto les afectará a lo largo de sus vidas, esto es precisamente a lo que se refiere la autora con La Herida Primaria.

"Hablar libremente de ellos (padres biológicos) ayuda a mantener controladas las fantasías, y fomenta una atmósfera de honestidad y confianza entre el adoptado y los padres adoptivos. En cualquier caso, mi opinión es que el niño debería estar al corriente de su adopción en una edad temprana, antes de que lo pueda comprender mediante palabras. Se requiere franqueza sobre todo ello porque él ya lo sabe; él estaba allí. No por ser incapaz de recordarlo conscientemente hemos de pensar que ello no le afecta"
Nancy Newton Verrier

Aún así, aún siendo duro, aún yendo a los casos más extremos y exponernos la parte más complicada de la adopción, es un libro altamente recomendable, necesario para abrir los ojos a la realidad de nuestros hijos, y partiendo de esa realidad, construir su historia de la mejor manera posible. Solamente aceptando su pasado, podremos construir su futuro.

"Si hemos de poner a los hijos en primer lugar, deberemos encarar con valentía y determinación las verdades acerca de cómo nuestras decisiones les afectan. Tendremos que desafiar nuestras ideas previamente sostenidas y contactar con la realidad. No importa  lo difícil y penoso que pueda ser el reconocimiento de nuestras vulnerabilidades, limitaciones y obstinación. Al tratar de la adopción es crucial tener relaciones más honestas con nuestros hijos; ellos lo merecen. Nosotros nos lo merecemos. ¡Comencemos ya!
Nancy Newton Verrier

martes, 17 de enero de 2017

Quiero

martes, 17 de enero de 2017

Quiero seguir emocionándome con las cosas pequeñas. 

Quiero seguir maravillándome con los rayos de sol que entran por la ventana.

Quiero seguir sintiendo ese aleteo en el corazón cada vez que mi hijo me mira.

Quiero seguir despertando cada día al lado del amor de mi vida.

Quiero seguir siendo esposa, madre, hija, hermana y amiga.

Quiero seguir estando ahí cada vez que alguien me necesita.

Quiero seguir siendo honesta conmigo misma, sacar la valentía en los momentos que la necesite y saber decir un no a tiempo.

Quiero seguir enriqueciéndome con las personas que llegan a mi vida y que me hacen crecer cada día.

Quiero, simplemente, ser yo. Sin dobleces. 
sábado, 14 de enero de 2017

Señales

sábado, 14 de enero de 2017



Cuando mi marido y yo decidimos adoptar no sabíamos nada al respecto de los trámites y pasos a dar. Recuerdo a la perfección esa sensación de estar perdida, como una barca en mitad del océano, con un destino al que llegar, pero sin la carta de navegación para lograrlo.

No habían pasado ni un par de semanas desde nuestra resolución, cuando una persona de mi entorno me comenta que justo alguien en su familia acaba de ser padre de un pequeño etíope. SEÑALES. No puedo describiros la sensación que me recorrió el cuerpo, una corriente eléctrica subió por mis piernas hasta mi cabeza y miles de mariposas se instalaron en mi estómago. Solo hizo falta un poco de valor para contarle que justo nosotros queríamos comenzar con un proceso de adopción y que no sabíamos ni por dónde empezar.

Aquella confesión trajo consigo un café con personas que no conocíamos de nada, pero que en su generosidad nos explicaron los pasos que debíamos hacer, nos contaron su experiencia y nos dieron referencias de la ECAI y del país donde ellos habían tramitado. Para alguien que estaba al principio del camino, aquel encuentro lo fue todo.

Detrás de aquello vinieron las charlas en Consejería, la decisión de escoger país, ECAI y una recopilación de toda la documentación necesaria para poder iniciar un expediente de adopción. Un par de meses más tarde, un viernes de julio, a las 13 horas, el funcionario de turno nos sellaba en el registro la entrada de lo que sería el principio de nuestra familia. Salí de allí super nerviosa, memorizando el número que nos habían asignado y guardando aquel resguardo como oro en paño. 

Justo esa tarde tomábamos rumbo a una pequeña localidad del Norte, habíamos decidido celebrar el comienzo de nuestra familia con una escapada a un hotelito rural al pie de playa, queríamos saborear aquel momento, los dos solos, con largos paseos por la orilla, sumidos en la espera que comenzábamos y con miles de preguntas e incertidumbre.

En uno de aquellos paseos matutinos, con nuestros pantalones arremangados, cogidos de la mano y caminando en silencio, oigo la voz de mi marido: "Marta, mira allí". Un pequeño etíope de no más de dos años se encontraba sentado en la orilla junto con sus padres, chapoteaba en el agua con un traje de neopreno. Era nuestra SEÑAL, nuestra nueva vida comenzaba, nos quedarían aun años hasta conocer a nuestro hijo, pero aquel pequeño, justo en aquel momento en el que comenzábamos a caminar nos dio la certeza de que por fin, empezábamos a tirar de nuestro hilo.

El camino hasta nuestro hijo estuvo lleno de señales, que llegaban en los momentos adecuados y nos ayudaron a sobrellevar la espera, y el vuestro ¿también os encontrasteis señales que os ayudaron a recorrerlo?



jueves, 5 de enero de 2017

Vosotras

jueves, 5 de enero de 2017



Hacía tiempo que una idea rondaba mi cabeza, pero el miedo a exponerme, a mostrar mis pensamientos, de ponerle palabras a mis inquietudes, me aterraba. El día que por fin saqué la valentía suficiente como para escribir mi primera entrada en el blog y sobre todo, para pulsar el botón de "publicar" me dio muchísimo vértigo. Yo, que no era amiga de las redes sociales, que solo usaba instagram como inspiración para mi afición fotográfica recién adquirida, aquella muestra de mis sentimientos fue como un salto al vacío, sin saber si abajo habría red que me salvase.

A día de hoy aún siento ese vértigo con cada entrada, porque en cada una de ellas, en cada palabra escrita, muestro un poco de mi. Este blog nació sin más pretensión que esa, la de ser una extensión de mis reflexiones, sin esperar nada a cambio. 

Lo que no me imaginaba por nada del mundo era que además, vosotras queridas lectoras, me haríais participe de vuestras experiencias y vivencias. Con cada email o comentario que me hacéis llegar me emociono, con algunos he llorado, con otros me reído, e incluso con algunos, las dos cosas a la vez, pero ninguno me ha dejado indiferente, cada uno de ellos me ha tocado la fibra, me ha enriquecido y me he sentido enormemente afortunada por tener la oportunidad de conoceros un poquito más. 

Por ello, porque sé lo difícil que es en ocasiones abrirse y contar tus inquietudes a otra persona, por el tiempo que empleáis en leerme, por vuestra generosidad y confianza hacia mí, hoy, víspera de Reyes, no podía dejar de deciros que aquí, dentro del mundo virtual, vosotras sois sin duda alguna, mi mejor regalo.

Gracias infinitas, que paséis una mágica noche.