Vosotras

jueves, 5 de enero de 2017



Hacía tiempo que una idea rondaba mi cabeza, pero el miedo a exponerme, a mostrar mis pensamientos, de ponerle palabras a mis inquietudes, me aterraba. El día que por fin saqué la valentía suficiente como para escribir mi primera entrada en el blog y sobre todo, para pulsar el botón de "publicar" me dio muchísimo vértigo. Yo, que no era amiga de las redes sociales, que solo usaba instagram como inspiración para mi afición fotográfica recién adquirida, aquella muestra de mis sentimientos fue como un salto al vacío, sin saber si abajo habría red que me salvase.

A día de hoy aún siento ese vértigo con cada entrada, porque en cada una de ellas, en cada palabra escrita, muestro un poco de mi. Este blog nació sin más pretensión que esa, la de ser una extensión de mis reflexiones, sin esperar nada a cambio. 

Lo que no me imaginaba por nada del mundo era que además, vosotras queridas lectoras, me haríais participe de vuestras experiencias y vivencias. Con cada email o comentario que me hacéis llegar me emociono, con algunos he llorado, con otros me reído, e incluso con algunos, las dos cosas a la vez, pero ninguno me ha dejado indiferente, cada uno de ellos me ha tocado la fibra, me ha enriquecido y me he sentido enormemente afortunada por tener la oportunidad de conoceros un poquito más. 

Por ello, porque sé lo difícil que es en ocasiones abrirse y contar tus inquietudes a otra persona, por el tiempo que empleáis en leerme, por vuestra generosidad y confianza hacia mí, hoy, víspera de Reyes, no podía dejar de deciros que aquí, dentro del mundo virtual, vosotras sois sin duda alguna, mi mejor regalo.

Gracias infinitas, que paséis una mágica noche.




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