La historia de TotooMi Bags

viernes, 23 de junio de 2017



Cuando andaba a la caza y captura de una bolsa para la sillita de A, ninguna de las convencionales me gustaba. Buscaba algo sencillo, funcional y elegante. Que me permitiese lucirla tanto en la silla como a los hombros y no desentonase con mi look informal.

Entonces apareció ella, la mochila Sierra de Totoomi Bags. Una simple foto fue bastante para convencerme de que era justo lo que buscaba. Dos mosquetones en el manillar de la silla la adaptaron perfectamente al uso que yo quería destinarle y desde aquel entonces, no me he separado de ella. Ha estado con nosotros casi desde el principio.

Hoy te traigo un paseo muy especial y que me hace especial ilusión. Prepárate para caminar entre trozos de loneta, algodón, cuero y madera. Descubrirás los preciosos colores fruto de los tintes naturales. Te enamorarás de una filosofía de trabajo. Pero sobretodo te gustará ella y su historia. Bienvenida Laura.


¿Cómo surgió Totoomi Bags?
Totoomi surgió de un trozo de loneta. Estudié Bellas Artes y mi disciplina favorita fue la pintura, montábamos nuestros propios lienzos con lonetas de algodón que comprábamos en grandes cantidades entre toda la clase.
Al terminar la carrera me enfrenté al mundo real y después de varios trabajos temporales, siempre con ideas revoloteando en mi cabeza, decidí que tenía que hacer algo creativo por mi cuenta.
Busqué a mi alrededor y allí estaban enrollados unos cuantos metros de aquella loneta, y yo que siempre había visto a mi madre y a mi abuela coser, empecé a cortar por aquí y a coser por allá y así creé mi primer bolso. Totoomi nacería meses después.

Cuéntame un poco sobre ti
Soy Laura Cardona, y soy el alma mater de Totoomi.
Nací y crecí en un pueblo del interior de Valencia, rodeada de naturaleza y jugando siempre al aire libre, construyendo cabañas y pintando calles enteras con tizas de colores. Siempre recuerdo a mi madre dibujando, cosiendo, haciendo macramé, cuidando las más de cien macetas de su jardín… Creo que por eso siempre me ha gustado crear cosas con las manos.
A día de hoy me ocupo casi íntegramente de Totoomi. Desde el diseño y la imagen, así como el tintado de las telas y la manufactura del producto, hasta la gestión y la distribución de la marca. Aunque a menudo cuento con la ayuda de personas cercanas para hacer frente a grandes pedidos, llevar las cuentas al día o para cosas más divertidas como realizar sesiones fotográficas, rediseñar de la web, asistir a ferias y mercados de diseño, etc.

¿Fue dura tomar la decisión de emprender?
La decisión en sí no fue dura, tenía claro que quería ser mi propia jefa y tenía muchas ideas. Tampoco lo pensé demasiado, es verdad, invertí sobretodo tiempo y esfuerzo y poco a poco se fue gestando. Lo duro fue enfrentarme a la realidad del sistema, que no ayuda demasiado al emprendedor, y combatir el desánimo cuando a veces las cosas no salen bien no es sencillo. Además no tenía ni idea de como gestionar una empresa y de como hacer que funcionara y fuese rentable a largo plazo. Ahora parece que ya lo voy entendiendo y eso lo hace aún más difícil…

¿Cuál fue el detonante para lanzar el proyecto?
La falta de perspectiva profesional. Después de terminar mis estudios, hacer cursos complementarios y buscar intensamente trabajo, las ofertas que llegaban no eran demasiado atractivas. No se porqué pensé que inventar mi propio trabajo sería más fácil… Al final no lo fue para nada, pero aquí sigo muy feliz desde hace más de dos años…

Tus fuentes de inspiración son...
La inspiración viene casi siempre de la naturaleza. Los colores, las plantas, los infinitos horizontes del mar… ¡Y viajar! Conocer otros lugares y culturas llena el alma de aire nuevo. Pero como no siempre puedo viajar como me gustaría, si necesito ideas nuevas o desconectar ¡salir al campo o pasear en la orilla del mar siempre funciona!
Por supuesto tengo otras fuentes de inspiración que vienen del mundo de la moda, del arte y la música.
Pictóricamente Matisse, Rothko, Gerhard Richter o Nico Munuera…
Adoro proyectos de como el de Paloma Wool o Laurence Leenaert, las fotografías de Martina Matencio, el patchwork contemporáneo de Hamabi, los tapices de GUR, el calzado de Naguisa o Eva Vs. Maria… ¡por nombrar solo unos pocos!

Además tengo la suerte de vivir rodeada de amigos que también tienen su propio proyecto creativo (Cadascú, Sara Luz, Banani, Canoa, Naranja & Madera…) y eso convierte cualquier reunión de amigos en un boom de inspiración, donde siempre hay buenos consejos y surgen nuevas ideas o colaboraciones.



¿Cuál es tu filosofía de trabajo?
Totoomi son productos naturales y sostenibilidad, todos los procesos de producción son artesanales y respetuosos con el medio ambiente.
Para hacer mis bolsos uso siempre productos naturales como el algodón, la madera y el cuero.
Todos ellos proceden de fabricas españolas, y la mayoría los adquiero en establecimientos de mi ciudad, colaborando así con el comercio local.
Lo más peculiar de los bolsos y mochilas Totoomi es que están tintados con frutas y plantas tintóreas. Es un proceso manual muy laborioso y no contaminante que le da a las telas unos colores con un carácter único. Tinto tela a tela, bolso a bolso, por eso ¡no hay dos iguales!

¿Qué Totoomi es al que le guardas un cariño especial y por qué?
El primer modelo Totoomi fue Loma, y solo por eso ya es especial. Es un bolso tote redondeado que ha tenido muchas versiones. El primer diseño tenía la loneta en crudo, era el más minimalista, después comencé a tintarlo y llenarlo de color, más tarde hice varias ediciones limitadas con retales de diferentes colores y el pasado verano lo llené de horizontes plasmando las playas de mi vida sobre la tela.
Pero sin duda el modelo que más alegrías me ha dado ha sido la mochila Sierra. Que sigue siendo el favorito para la mayoría de la gente.

¿Hay algún proyecto nuevo en marcha del que te apetezca hablar?
Recientemente he trabajado en una colaboración muy especial diseñando y manufacturando unas mochilas para La Más Bonita, unos restaurantes valencianos muy conocidos de inspiración playera. Ha sido todo un reto hacer frente a uno de los encargos más grandes hasta el momento para Totoomi. ¡Y estoy muy feliz con el resultado!
Otro proyecto que me hace mucha ilusión es el de impartir talleres sobre tintes naturales. Tengo ya algunos programados para este verano y están teniendo muy buena acogida. Me parece muy bonito enseñar a otras personas a usar productos que tenemos a nuestra cocina (pieles de cebolla, granadas, aguacates, flores…) para teñir telas en casa de manera respetuosa con el medio ambiente y logrando además unos resultados muy bellos.
El primero que impartiré será de Índigo, un pigmento azul profundo que sale de la planta del añíl, y en el que usaremos la técnica japonesa de Shibori, para crear originales patrones y dibujos en las telas. Será muy divertido y cada alumno se llevará a casa su bolso Totoomi tintado por él mismo.
Por último, tengo una colaboración en mente con una Asociación de personas con discapacidad para lanzar una colección solidaria. Pero sobre esto todavía no puedo contar más…

Muchísimas gracias Laura por abrirnos las puertas de Totoomi y hacernos participes de un pedacito de tu historia. Ha sido un honor contar contigo.

A ti querida lectora, te recomiendo que estés pendiente del trabajo de Laura, quién sabe, quizás pronto nos encontremos alguna sorpresa.


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