viernes, 11 de mayo de 2018

Un paseo por... Senda Costera de La Espasa - Arenal de Moris

viernes, 11 de mayo de 2018


Pocas cosas me gustan más de mi tierra que sus sendas costeras. Flanqueada por a un lado por el rugir del mar, y por el otro, de nuestras montañas, silenciosas vigilantes del Cantábrico y de las tierras de pasto. Caminar al lado del mar tiene algo de reparador, de reconectar no solo con la naturaleza, sino también con uno mismo. 

Tal y como te contaba mientras paseamos por Celorio, siempre que el tiempo nos lo permite, nos gusta dedicar los domingos a recorrer Asturias, y esos paseos también me gusta compartirlos con vosotros.

Uno de los últimos que hicimos fue precisamente una senda costera, la que va desde la Playa de La Espasa hasta el Arenal de Moris. Ubicada en Caravia, en la zona oriental de Asturias. La ruta puede hacerse en cualquiera de sus sentidos, en cada uno de los puntos encontrarás un parking, bar de playa y zona de merendero, siendo quizás más completo el servicio ofrecido en La Espasa.




En sí, la ruta sería más larga, unos 10 km, comenzando desde el Arenal de Moris y finalizando en la Playa la Griega, en Colunga. Pero nosotros, con este trocito nos conformamos, es un trayecto corto, con poco desnivel y que los niños caminan sin dificultad.



Rodeado por un lado de las playas y el mar, y por el otro de tierras de pasto, es frecuente encontrar pastando a vacas, caballos, ovejas, y si es en primavera, veréis incluso a sus crías retozando en los prados.


Lo ideal sería llevar unos bocadillos o empanadas y al final del trayecto, disfrutar del paisaje, y si uno es atrevido, probar las aguas del Cantábrico, pero esto ya lo dejo para los poco frioleros. 
Poco más os puedo contar, creo que lo mejor es que las imágenes hablen por si solas, os dejo con algunas de las tomadas ese día, y os animo a que si algún día visitáis el Principado, no desaprovechéis la oportunidad de disfrutar de alguna de nuestras sendas.

Gracias por acompañarme una semana más, os deseo un buen fin de semana.






viernes, 4 de mayo de 2018

Hoy leemos... África, y los colores

viernes, 4 de mayo de 2018


Una de nuestras costumbres durante este largo y lluvioso invierno, fue la de ir a la biblioteca una vez a la semana. Nos pasábamos allí toda la tarde, leyendo y escogiendo cuentos para llevarnos a casa. Me gusta que A aprenda el valor de tener algo prestado, cuidarlo y devolverlo cuando corresponde. A parte, nos permite también descubrir libros que de otra forma, igual nunca llegábamos a ellos.

En nuestra última expedición encontramos un par de libros que nos gustaron mucho, y que os iré contando por aquí. Uno de ellos es África y los colores.

África es una pequeña elefanta que se siente triste, no sabe por qué, pero últimamente lo ve todo gris. Cuando sus amigos de la Selva detectan lo que le pasa, deciden ayudarla, entre todos fabrican un globo para que África salga de la Selva y descubra nuevos horizontes, además le dan cinco botes de cristal para que guarde aquello que encuentre que le haga feliz.

La pequeña elefanta comienza pues su aventura, observa el mundo que la rodea y descubre que esta lleno de colores, y no merece la pena quedarse solo con el color gris.



África y los colores, nos recuerda la importancia de mirar a nuestro alrededor, de fijarnos en las pequeñas cosas que nos hacen felices, guardarlas en un riconcito de nuestra memoria y recordarlas cuando los días grises nos sacuden. Me ha parecido un buen ejercicio para realizar con nuestros hijos, no solo nos permite recordarles que la felicidad se hila con pequeños momentos, sino que también a ellos les da la oportunidad de expresarnos que es aquello que les hace felices. 

Os dejo una recopilación de lo que A ha decidido guardar en sus botes imaginarios:

  • Un día de sol
  • Los besos de mamá y de papá
  • El chocolate con churros
  • La nieve
  • Los truenos
Como veis, brillan por su ausencia los juguetes y las cosas materiales, creo que nuestros hijos miran la vida con otra perspectiva que los adultos no deberíamos perder de vista.



Casualidades de la vida, mientras redactaba esta entrada, me tope con este artículo donde se habla del Frasco de La Felicidad, una idea muy parecida a nuestra costumbre de dar las gracias cada noche, pero en este caso se recopila por escrito y después de un tiempo se abre el frasco y toda la familia lee esos momentos. Me ha parecido una idea muy bonita, que quizás probemos a hacer en casa.
Gracias por acompañarme una semana más, os deseo un buen fin de semana.