martes, 26 de junio de 2018

Tacos de Bonito en Salsa de Tomate

martes, 26 de junio de 2018
Rodal Lito de Tus Blondas


No recuerdo verano en el que mi abuela no preparase esta receta. En cuanto comenzaba la temporada de bonito, era una de sus compras habituales. En la pescadería de toda la vida encargaba varias unidades para congelarlos y tener bonito durante una buen período de tiempo. Uno de sus platos favoritos eran los tacos de bonito en salsa de tomate. Salsa casera, con tomates recién cogidos del huerto.

Durante el verano su cocina olía a salsa de tomate, mermeladas y hortalizas en conserva, preparaba cientos de tarros para poder disfrutarlas durante todo el invierno. Y cuando el calor apretaba, a mi me gustaba estar allí, al fresco de la cocina, lavando y esterilizando tarros, removiendo la pota de la mermelada o lavando y escogiendo los tomates. 

Yo he heredado su pasión por la cocina, por las flores y las hierbas aromáticas, así como por las cosas hechas a fuego lento y con amor.



Y una de mis recetas estrella cada verano es ésta. Me apaña un par de comidas, solamente tengo que variar la güarnición, patatas panadera o un poco de arroz integral, una buena ensalada y a disfrutar del verano.

Sin más os dejo con la receta. Si no disponéis de slow cooker, no pasa nada, la podéis hacer en una pota normal, con unos 20 min a fuego medio/bajo sería suficiente para que el bonito quede jugoso.

No dejéis de hacerme llegar vuestras fotos y comentarios en caso que la hagáis. Y vosotras ¿qué receta es la que se repite cada verano en vuestros hogares?



viernes, 22 de junio de 2018

Sanar

viernes, 22 de junio de 2018

Lluvia Al Pasear llevaba muchos meses en mi cabeza antes de atreverme a pulsar la tecla de "publicar". Aún recuerdo el vértigo que sentía, y que siento, cada vez que publico una entrada. Pero algo me decía que tenía que dar un paso al frente, por mi, por mi familia. 

Las pretensiones que tenía y sigo teniendo con este rincón no van más allá que la de poder dar  rienda suelta a mis pensamientos y experiencias, haceros participes de aquello que creo que os puede ayudar o simplemente, poner por escrito mis inquietudes. 

Después de dos años de recorrido, a veces aún me surgen dudas. Si estaré haciendo bien exponiendo parte de mi vida por aquí. Si merecerá la pena contaros como ha sido mi experiencia y si sirve de algo. No es fácil nadar entre el límite que me he marcado: contar lo que puede servir de ayuda, pero a la vez ser respetuosa con la intimidad de mi familia.

Pero luego llega un mensaje que te remueve y te hace reconectar de nuevo: "Marta, contigo sanamos".

Sanar, cerrar viejas heridas, poder poner palabras a aquellos miedos u experiencias que se nos quedaron clavaditos. Que enorme responsabilidad y a la vez que sorprendente saber que algo que tu escribes puede proyectarse en otra persona y obtener este efecto.

Vosotras, con vuestros emails y privados, con cada uno de vuestros comentarios sois la razón de que esta ventana siga abierta. Mientras a alguna persona este rincón pueda servirle de cura para el alma, aquí estaré. Gracias por el privilegio que supone teneros aquí y que me hagáis participe de vuestras historias. Gracias por sumar. 

En este mundo que se ha vuelto loco, en el que en ocasiones quedo horrorizada por las atrocidades cometidas, sigamos sanando, sigamos sumando, sigamos amando.


PINEA PARA MÁS TARDE


martes, 12 de junio de 2018

Crema de Coliflor Al Curry

martes, 12 de junio de 2018


Con esta primavera lluviosa, en casa aún estamos disfrutando de los platos de cuchara. Reconfortan, son sanos y fáciles de preparar. Y si hay alguno de los que estén entre mis preferidos, de siempre han sido las cremas de verduras y hortalizas. Quizás porque en casa siempre las había frescas y recién sacadas de la huerta de mi abuelo.

Me gusta su sabor al natural, sin muchos artificios, ni la famosa nata que muchos están empeñados en añadir a este tipo de cremas.

Una de mis hortalizas favoritas es la Coliflor, por su suave y delicado sabor, así como por la textura cremosa que deja en las cremas. Es además, un alimento escaso en calorías y rico en fibra. Fácil de cocinar y muy resultona. En esta ocasión para darle un poco de vidilla, yo le he añadido un toque de curry. 

Os dejo con la receta espero que sea de vuestro agrado, y si os animáis a probarla, no dejéis de compartirlo conmigo.






viernes, 8 de junio de 2018

Hoy leemos... El Asombroso Mundo de Bernardo

viernes, 8 de junio de 2018


Los mejores recuerdos que tengo de mi infancia son aquellos en los que corría aventuras, no necesitaba de mucho, solo un poco de imaginación y de la complicidad de mi hermana. A veces imaginábamos que el extenso prado de mis abuelos era un océano que teníamos que atravesar a nado, muy a pesar de mi abuelo, porque le estropeábamos la hierba antes de la siega. 

En otras ocasiones trepábamos a las figares (higueras en asturiano), escondiéndonos en su frondosidad para no ser encontradas mientras tramábamos alguna trastada. Otras veces nos íbamos a recolectar moras, con el perro del vecino siguiéndonos los talones, un enorme mastín que no nos paraba de ladrar, y nosotras cual heroínas teníamos que luchar contra el monstruo que no nos dejaba ir a por nuestro preciado tesoro.

Experiencias y familia, son la base de los recuerdos de mi infancia. 

La primera vez que leímos en casa El Asombroso Mundo De Bernardo, editorial Beascoa, me retrotrajo inmediatamente a esos días en los que yo era una niña, y lo que más me gustaba del mundo era estar en casa de mis abuelos, correr por el prado y sentir la libertad de tener un mundo que descubrir e imaginar.



César Bona con su libro, no solo nos da la oportunidad de contarles una historia a nuestros hijos, sino que también nos envía un mensaje directo a los padres, nos recuerda la importancia de dejar a los niños experimentar, nos enseña que debemos ponernos sus gafas y mirar a través de ellas también. Volver a ser ese niño, compartir experiencias con nuestros hijos. Nos habla de la empatía, del valor incalculable de pararnos a pensar un poco en ellos, en olvidar las prisas al cruzar la puerta y dejar nuestra imaginación correr.

Al ponernos en el lugar de Bernardo, sentimos su frustración al no ser comprendido, nos vemos reflejados en esa vorágine de la rutina diaria en la que nos vemos envueltos los padres sin darnos cuenta y que nos dirige por inercia. Es un libro que nos hace meditar, de los que tras cerrarlo y arropar a nuestro hijo en la cama, nos sentamos en el sofá rumiando lo que hemos leído, en cómo aplicarlo a nuestra vida diaria y en la necesidad de ponernos esas gafas mágicas y ver la vida tal y como ellos la perciben.

En esta casa por ejemplo, y por decisión de A, ya nos hemos ido a pescar tiburones, con una red minúscula, en un día lluvioso, a través de senderos embarrados, pero cargados de ilusión, sonrisas y anécdotas que forman parte ya de nuestros recuerdos familiares. Si os preguntáis si pescamos algún tiburón, no fue el caso, la tormenta debió espantarlos de la costa, pero A llegó cargadito de caracoles en su red recién estrenada. Os dejo con unas fotos de nuestro paseo.

Espero que tengáis un buen fin de semana, cargado de nuevos recuerdos.








martes, 5 de junio de 2018

Pan de Centeno y Nueces

martes, 5 de junio de 2018


No sé cuántos años hace ya que tenía ganas de probar la Crock Pot. La primera vez que me crucé con ella fue leyendo a Edurne en su blog Eva Muerde De La Manzana , desde entonces andaba con el rucu-rucu pero nunca me decidía a comprarla, con el miedo de pensar que sería otro trasto más en mi cocina.

Al final, después de mucho meditar y de encontrar una buena oferta, todo hay que decirlo, me decidí a probar suerte. Y tan solo una semana después, no puedo estar más contenta con ella. Me ayuda a tener la comida del día siguiente lista sin apenas esfuerzo, la dejo cocinando de noche y al levantarme solo tengo que rellenar el tupper para la oficina.

Una de las cosas que precisamente quería probar, era a cocer pan en ella. Hay algo mágico en levantarte y tener pan recién hecho. Aprovechando que el fin de semana no tuvimos muy buen tiempo por el norte, decidí que era buen momento para poner manos en la masa, nunca mejor dicho.



La receta que os traigo a continuación es la de un pan consistente, compacto, tipo pan Alemán, igual demasiado denso para acompañar una comida, pero muy sabroso tostado, acompañado de una buena mermelada y una taza de té. A nosotros nos apañó la merienda de ese día.

Como ya habréis visto por Instagram, la cocina forma parte de mi rutina, y es otra de mis aficiones, he dudado mucho de si ir incorporando esta faceta mía al blog. Al final, ésta no deja de ser mi casa virtual, y una casa también necesita de una cocina. Espero que os resulte útil y decidáis acompañarme también en estos paseos culinarios. 

Sin más, os dejo con la receta, y me encantaría saber vuestra opinión en caso de que os gusté.