martes, 17 de julio de 2018

Galette de Ciruelas y Harina de Espelta

martes, 17 de julio de 2018


Pocas cosas pueden hacerme tan feliz como pasar una tarde familiar en el campo y venir cargada de tesoros: flores frescas, fruta recién colectada. Y este fin de semana ha tenido mucho de eso, momentos compartidos con amigos, aire libre, toneladas de risas, clases improvisadas de jardinería y recolección de ciruelas.

El domingo mi casa rezumaba de olor a flores y fruta, unido a una tarde de lluvia con A padre viendo la final del mundial y A hijo durmiendo la siesta. ¿Qué podía hacer? Cocinar y aprovechar para practicar fotografía en el interior de casa. Teniendo mi hogar repleto de hortensias, no podía dejar de inmortalizarlas.




Mientras mi cabecita iba pensando en qué aprovechar las ciruelas que nos habíamos traído y que o les sacaría partido pronto o acabarían por estropearse. Entonces me acordé de las Galette, esas ricas y rusticas tartas de fruta, servidas templadas y con una bola de helado de vainilla, se convierten en la merienda perfecta.

Yo he cambiado un poco la receta tradicional, usando harina de espelta para la masa y ni una gota de azúcar. Debo decir que la masa con esta harina es más complicada de trabajar, se rompe con mucha más facilidad y el resultado de la Galette no es tan perfecto, sino un poco más rustica, pero no por ello menos deliciosa.

Vamos allá entonces, manos a la masa.




Espero que os haya entrado el gusanillo por probarla, es sencilla de hacer, sabrosa y muy resultona. Si os animáis a probarla no dejéis de etiquetarme para conocer vuestras opiniones. Un abrazo.








jueves, 12 de julio de 2018

Un Paseo por La Mariña Lucense y A Coruña

jueves, 12 de julio de 2018


Desde hace tiempo tenía una cita pendiente con la costa lucense, y que lo diga la hija de un nacido en Lugo, tiene pecado, y mucho. En mi defensa debo decir que siempre que visitaba la tierra natal de mi padre, nos íbamos a su pueblo, en el interior de la provincia y de allí apenas nos movíamos.

Pero hace tan solo un par de semanas, una celebración familiar nos dio la oportunidad de saldar esta cuenta pendiente. Tan solo fueron dos días, en los que la meteorología nos dio un respiro, y pudimos pasear por sus pueblos pesqueros, bañarnos en sus aguas y disfrutar de su gastronomía.

Nuestro campamentos base se encontraba en la villa de Viveiro, y desde fue fácil moverse a otros destinos. Dedicamos más a conocer la parte de la costa, pero quedamos con muchísimas ganas de adentrarnos en sus bosques, sobretodo en el Souto da Retorta, un precioso bosque de eucaliptos gigantes. Tendrá que esperar para nuestra próxima visita, la cual espero que llegue pronto. Al menos, no será por ganas.

No tengo mucho más que contaros, creo que es mejor dejaros pasear tranquilamente a través de las fotografías. Espero que lo disfrutéis.

Foz

Apenas tuvimos tiempo de disfrutar de su paseo playero un par de horas, nos dejo con ganas de bañarnos en sus playas.





O Porto Do Barqueiro

Perteneciente ya a A Coruña, este pequeño pueblo pesquero es pintoresco donde los haya. 





Loiba

A tan solo 20 minutos en coche desde donde nos encontrábamos alojados se sitúa el Banco Más Bonito del Mundo, visita obligada, aunque el tiempo no acompañaba mucho, la lluvia intermitente nos permitió visitarlo sin prisas debido a la poca afluencia que había en ese momento. Especial encanto la niebla posada en los acantilados que lo rodean.



Ortigueira

Ortigueira nos recibió con lluvia incesante, un breve paseo rodeando las calles de la catedral y acabando en el puerto fue todo lo que pudimos ver.



Rinlo

Ya de regreso a casa, hicimos un alto en el camino para deleitarnos con el famoso Arroz con Bogavante de La Cofradía, y que desde aquí os recomiendo por calidad y por precio. Apenas dos fotos pude disparar antes de que el diluvio universal, anotado queda regresar no solo a disfrutar de sabroso arroz sino a pasear por su pequeño puerto.



martes, 3 de julio de 2018

5 recomendaciones si visitas Asturias

martes, 3 de julio de 2018


Las vacaciones estivales se encuentran a la vuelta de la esquina, y he pensado que quizás te estés planteando viajar a Asturias unos días. Puede que en tu lista ya consten varios sitios típicos y de visita obligada en el Paraíso Natural, pero ¿te gustaría conocer mis recomendaciones? igual no tan turísticas pero igualmente interesantes y llenas de encanto: un par de villas a la orilla del mar, una en occidente y otra en oriente, un restaurante con posibilidad de alojamiento y un par de planes para pasear. Comenzamos pues.

1. Cudillero


Uno de los pueblos pesqueros más típico de nuestra costa, construido alrededor de su puerto antiguo como si de un anfiteatro se tratase. El encanto de perderse por sus calles escalonadas, sentir el rugir del mal y el graznido de las gaviotas, degustar sabroso arroz caldoso en la terraza de alguno de sus restaurantes, disfrutar de sus casitas de colores o simplemente sentarse en un banco frente al mar y sentir como la vida se para por un instante. Cudillero siempre es una buena opción si se visita el Principado.




2. Celorio

Hace poco descubría esta villa por primera vez, y me sorprendió por sus preciosas playas, sus calles repletas de casitas de veraneo. La costa que la rodea es de las más bonitas que he visto y se puede recorrer a través de varias rutas que la rodean. Asturias tiene unos acantilados sorprendentes y los que rodean la zona de Llanes tienen un encanto especial.

La mejor opción es llevarte unos bocadillos para que nada interrumpa tu trayectoria y perderte en alguna de sus playas.


3. Hostal Restaurante Puente el Pilar

Ribadesella, villa marinera ligada a mi infancia, y que desde aquí os animo a que visitéis, alberga también este antigüo merendero que fue renovado al completo, en uno de sus edificios se encuentra ubicado el Hostal, muy naif y coqueto, rodeado de su jardín, te traslada de forma inmediata a la campiña inglesa y sus encantadoras cottage.

Justo atravesando el cuidado jardín, nos encontramos con el restaurante. Tan cuidado y encantador como el hostal, podréis degustar de una cocina tradicional asturiana, casera, y en su mayoría ecológica. Os recomiendo que reservéis porque en verano suele estar bastante frecuentado.





4. Ruta La Espasa - Arenal de Moris

Un plan perfecto para conocer la costa asturiana, y apto para hacer con niños. Una ruta fácil, sin apenas desniveles, con buenos accesos y aparcamiento.

Este paseo tiene su inicio en la Playa de la Espasa, en el concejo de Colunga y transcurre hasta la playa Arenal de Moris, en Caravia. Está completamente señalizada, no tiene grandes desniveles y se hace en apenas una hora. Dos horas si haces ida y vuelta y decides comer en La Espasa, donde hay un pequeño merendero a pie de playa.




5. Mercado Ecológico y Artesano de Santolaya de Cabranes

Hay pocas cosas que me gusten más que pasear por un mercado. Recorrer los puestos, admirar los productos, imaginar posibles recetas, disfrutar de la artesanía, el olor de la fruta y verduras recién recolectados. Y una buena opción para hacerlo siempre es El Mercado Ecológico y Artesano de Santolaya de Cabranes.

Se celebra el segundo domingo de cada mes, la plaza de este pizpireto pueblo acoge un mercado que se ha convertido en un buen plan alternativo para esos domingos que no están para disfrutar de la playa. Un plan completo ya que el evento está pensado para pasar casi el día al completo allí. Con puestos de comida, en su mayoría vegana, así como una orquesta que suele amenizar el ambiente.



Ya lo ves, no son los sitios típicos que te encontrarás en cualquier guía turística de Asturias, pero no por ello no carecen de interés y encanto. ¿Qué me dices? ¿te ánimas a visitarlos? si es así, no dejes de hacerme llegar tu reseña. Un abrazo y feliz día.










martes, 26 de junio de 2018

Tacos de Bonito en Salsa de Tomate

martes, 26 de junio de 2018
Rodal Lito de Tus Blondas


No recuerdo verano en el que mi abuela no preparase esta receta. En cuanto comenzaba la temporada de bonito, era una de sus compras habituales. En la pescadería de toda la vida encargaba varias unidades para congelarlos y tener bonito durante una buen período de tiempo. Uno de sus platos favoritos eran los tacos de bonito en salsa de tomate. Salsa casera, con tomates recién cogidos del huerto.

Durante el verano su cocina olía a salsa de tomate, mermeladas y hortalizas en conserva, preparaba cientos de tarros para poder disfrutarlas durante todo el invierno. Y cuando el calor apretaba, a mi me gustaba estar allí, al fresco de la cocina, lavando y esterilizando tarros, removiendo la pota de la mermelada o lavando y escogiendo los tomates. 

Yo he heredado su pasión por la cocina, por las flores y las hierbas aromáticas, así como por las cosas hechas a fuego lento y con amor.



Y una de mis recetas estrella cada verano es ésta. Me apaña un par de comidas, solamente tengo que variar la güarnición, patatas panadera o un poco de arroz integral, una buena ensalada y a disfrutar del verano.

Sin más os dejo con la receta. Si no disponéis de slow cooker, no pasa nada, la podéis hacer en una pota normal, con unos 20 min a fuego medio/bajo sería suficiente para que el bonito quede jugoso.

No dejéis de hacerme llegar vuestras fotos y comentarios en caso que la hagáis. Y vosotras ¿qué receta es la que se repite cada verano en vuestros hogares?